Hannah Arendt: de Auschwitz a Atenas. Por Ángel Prior Olmos. Universidad de Murcia

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Hannah Arendt

En el caso de Hannah Arendt puede parecer sorprendente cómo se ha ido ampliando el espacio de difusión de su obra en los últimos años, tal vez décadas ya, en una recepción cualitativa y cualitativamente cada vez mayor. Sus escritos se han popularizado y alcanzan una difusión extraordinaria, algunos de sus temas y conceptos más conocidos: banalidad del mal, labor, trabajo, acción, lo social, totalitarismo, etc., se han consolidado como conceptos de uso general más allá de las fronteras de la historia y de la filosofía. Por su presencia en los campos académicos, en publicaciones, incluso en los medios de comunicación (véase la película de Margarette von Trotta), se puede decir que la autora es uno de los filósofos de mayor presencia y actualidad, llegando a veces a ser tipificada como una pensadora de moda. Sigue leyendo

Sartre en la encrucijada

Cada tiempo histórico, en este caso la centuria que acaba de languidecer, ese siglo XX marcado por la llegada del hombre a la luna, la incorporación de la mujer al mundo laboral e intelectual, el desarrollo exponencial de la ciencia y las guerras con sus horrores y holocaustos, tiene sus momentos decisivos. No hemos aprendido nada. Tras la II Guerra Mundial, Hiroshima y Nagasaki, y una guerra fría que desplazó los conflictos a países del tercer mundo y tensionó Occidente, Corea, Vietnam y Yugoslavia, la guerra como emblema ha jalonado todo nuestro siglo XX y proyecta su alargada sombra en forma de terrorismo internacional.

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J.P. Sartre

Nuestro hombre, el protagonista de estas líneas, estuvo siempre en esas encrucijadas, en los múltiples cruces que nos encontramos a lo largo de la vida y que nos dan a elegir diversas posibilidades y opciones ante las cuales uno no sabe cual tomar. No hay indicadores, eres tú quién decide la orientación de la marcha. Jean Paul Sartre estuvo en cada una de ellas y siempre eligió un camino. Muchas veces se equivocó, mientras los espectadores, aquellos que nunca hacen nada y mucho menos arriesgan, instalados en su mala fe, hacían bueno el proverbio clásico: “Cuando el carro haya volcado, muchos dirán que ese no era el camino”. En él se concentra el siglo XX, ahí está Sartre siguiendo su peregrinatio particular, eligiendo en tiempos de penuria, mostrando la tarea por excelencia del ser humano: elegir en libertad con todas sus consecuencias. Y de ahí vienen los años de ostracismo, el eclipse de su pensamiento tras su muerte, el pasar de gloria nacional a ser criticado como un personaje anacrónico. Nada más falso; se estará de acuerdo o no con el filósofo francés, pero se recorre la segunda mitad del siglo XX con sus posicionamientos, su compromiso y sus denuncias.

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Jorge Novella.

El racionalismo crítico de Karl Popper

UMU-Curso Pensadores de ayer-imagen de Popper

Karl Popper

¿Qué es lo que ha hecho especialmente atractivo el racionalismo crítico popperiano tanto desde el punto de vista teórico como práctico-político en los últimos cincuenta años? Me atrevería a dar una respuesta clara: su pugna contra toda clase de autoritarismo y, en consecuencia, su apuesta por la libertad e indeterminismo. El mismo Popper, en el prefacio de 1982 al segundo volumen del Post Scriptum a la Lógica de la investigación científica, escribió:

“En cualquier caso, quiero afirmar aquí, claramente, algo que es manifiesto, tanto en La sociedad abierta y sus enemigos como en La miseria del historicismo: que estoy profundamente interesado en la defensa de la libertad humana, de la creatividad humana y de lo que se ha llamado tradicionalmente el libre albedrío (o libre voluntad)… Este libro es, pues, una especie de prolegómeno a la cuestión de la libertad y creatividad humanas, y les abre espacio física y cosmológicamente (…)” Sigue leyendo

La polémica Sartre-Camus. De la revista ‘El escarabajo de oro”

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Sartre vs. Camus

Jorge Novella

Se ofrecen aquí reunidos los cuatro textos que configuran la célebre polémica que A.
Camus, F. Jeanson y J-P. Sartre sostuvieron en las páginas de la revista Les Temps
Modernes a inicios de los años cincuenta. Como colofón, incluimos el elogio fúnebre
que Sartre escribió para France-Observateur a los pocos días del fallecimiento de su
antiguo amigo, acaecido en accidente de automóvil el 4 de enero de 1960. Es de
señalar que la presente edición reproduce directamente la versión -no exenta de algún giro mejorable- que de manera harto meritoria publicaron en el ya lejano 1964 las bonaerenses Ediciones del Escarabajo de Oro, dirigidas por Liliana Heker. De manera meritoria, decimos, por cuanto que no habían sido frecuentes las oportunidades –ni lo son todavía- para acceder a la polémica en el formato unitario en que se da a continuación. Sigue leyendo

Sartre y los intelectuales (transcripción Documental Radio Canadá 1)

¿Qué opinaba Sartre de los que le exigían ser un verdadero intelectual? ¿Existe tal idea como la de un “intelectual en puridad”‘? En una entrevista que le fue realizada, el ensayista y filósofo ofrece una buena explicación:

Sartre

J.P. Sartre

Entrevistador: “Sartre, quisiera empezar por preguntarte sobre los aspectos paradójicos de su situación actual. Usted se manifiesta solidario con los combatientes del Tercer Mundo, pero pareciera haber un malentendido entre ellos y usted acerca de esta solidaridad.Sucedió que cuando un jefe revolucionario del Tercer Mundo le solicitó un encuentro urgente dentro de las 24 horas, ya que ellos nunca tienen tiempo, usted respondió: ‘No puedo’. También rechazó participar en mitines de solidaridad, y cuando preguntaron la causa de su negativa, ante el asombro de los organizadores, les contestaron: ‘Sartre no puede asistir, está ocupado’. Al explicarles que Sartre tiene cita en su casa con el Sr. Flaubert de tal a tal hora, entendieron menos aún. Como ellos le aprecian, piensan que ese trabajo sobre Flaubert es una especie de táctica y también que Flaubert podía esperar, ya que usted sería más útil en su puesto de combate. Contrariamente a estos hombres del Tercer Mundo, hay otras personas que piensan que cuando usted interviene en política pierde su tiempo. Su aceptación para presidir el tribunal que debe juzgar los crímenes de guerra en Vietnam les parece equivocada, dicen que no le concierne. Me gustaría que me contestara sobre estos dos temas”. Sigue leyendo

¿Por qué pensar? ¿Para qué pensar? ¿Qué pensar? ¿Cómo pensar?

Diego Sevilla

A menudo se tiende a considerar que el pensamiento aquilatado poco tiene que ver con lo cotidiano, con las circunstancias en las que se desenvuelve nuestra vida. Nos parece que el pensamiento académico, y más aún si es el filosófico, tienen poco que ver con nuestra vida real.

No fue ésta la postura de Locke; al contrario. Para él pensar fue enfrentarse a los problemas que tenía la sociedad en la que vivía y precisamente aplicó su mente para ofrecer las mejores respuestas a dichos problemas.

Sevilla 1Sin duda las circunstancias de su época contribuyeron a orientar su pensamiento. Sin embargo no resulta tan fácil establecer si fueron esas circunstancias una ayuda para que desarrollase sus ideas o más bien constituyeron un obstáculo. Quizás, como sucede tantas veces, podían ser las dos cosas y dependió de la actitud de Locke, y de muchos de sus contemporáneos, convertirlas en un reto y un estímulo para su pensamiento y su acción en lugar de un freno y un impulso hacia la cobardía. Sigue leyendo

El pensamiento, según Dewey

Dewey

El norteamericano Jonh Dewey (1859-1952), clasificado habitualmente con poca coherencia entre los funcionalistas de Chicago a comienzos del XX, fue, a muchos de los efectos que los intelectuales suelen tener sobre la sociedad, un ejemplo y referente. Abrir la mente entre la hecatómbre de entreguerras (20 y 40) buscándole las dimensiones aplicadas a las ideas (pensamiento y acción) no ha sido muy frecuente en cualesquiera épocas. Tal vez su período de vida no le ha hecho justicia a un pensador del que se puede aprovechar mucho.

En este fragmento no se pretende concretar su pensamiento y aplicaciones. Expresa aún algo más perentorio y exigente: cómo se forma y alimenta el pensamiento, el pensamiento “reflexivo”, enfatiza pleonásticamente Dewey. Pero sí resalta la importancia de la memoria para pensar. Y de lo percibido. Sigue leyendo