¿Por qué pensar? ¿Para qué pensar? ¿Qué pensar? ¿Cómo pensar?

Diego Sevilla

A menudo se tiende a considerar que el pensamiento aquilatado poco tiene que ver con lo cotidiano, con las circunstancias en las que se desenvuelve nuestra vida. Nos parece que el pensamiento académico, y más aún si es el filosófico, tienen poco que ver con nuestra vida real.

No fue ésta la postura de Locke; al contrario. Para él pensar fue enfrentarse a los problemas que tenía la sociedad en la que vivía y precisamente aplicó su mente para ofrecer las mejores respuestas a dichos problemas.

Sevilla 1Sin duda las circunstancias de su época contribuyeron a orientar su pensamiento. Sin embargo no resulta tan fácil establecer si fueron esas circunstancias una ayuda para que desarrollase sus ideas o más bien constituyeron un obstáculo. Quizás, como sucede tantas veces, podían ser las dos cosas y dependió de la actitud de Locke, y de muchos de sus contemporáneos, convertirlas en un reto y un estímulo para su pensamiento y su acción en lugar de un freno y un impulso hacia la cobardía. Sigue leyendo